Archivos para la Categoría 'prensa'

Reseña en Clarín

En el número 80 de la revista asturiana Clarín, podéis encontrar una reseña de Soldado que huye de Laura Casielles firmada por Javier Fresán. Os ofrecemos el arranque:

La seriedad de los milagros

Cuenta la leyenda que en pleno fragor de la batalla de Alcazarquivir, con su caballo muerto, el poeta Francisco de Aldana se cruzó con el rey don Sebastián, que le instó a tomar otro animal para seguir combatiendo. «Señor, ya no es tiempo sino de morir, aunque sea a pie», parece que le respondió antes de lanzarse, espada en mano, a la última partida. En el extremo opuesto a esta épica romántica, Soldado que huye, primer libro de la asturiana Laura Casielles (Oviedo, 1986), habla del guerrero que sabe resignarse y bajar las armas a tiempo, y deja «para otros el filo traidor de las medallas». Porque soldado que huye, como en el refrán, vale para segunda guerra, para segunda vida.

Entrevista en ADN.es

El pasado 6 de marzo apareció en ADN.es una noticia/entrevista sobre Laura Casielles, el Soldado y la presentación de ese mismo día. Podéis leerla pinchando aquí.

Reseña de “Soldado que huye” en el suplemento Cultural de LNE

Sofía Castañón publicó una reseña de Soldado que huye de Laura Casielles en el suplemento Cultura de LNE el pasado 15 de enero de 2009 que os reproducimos aquí:

Los riesgos de coger un avión

“En el caso de una pérdida de presión en cabina durante el vuelo, se abrirá automáticamente –las azafatas, escalonadas en tres puntos de un pasillo eterno, señalan al compartimento encima de los asientos- (…), dejando visibles las máscaras de oxígeno. Tire de una de las máscaras –y Mariluz, la azafata morena que tiene a su derecha, se coloca la máscara en la nariz y en la boca mientras muestra cómo es capaz de respirar normalmente- (…) Asegúrese de haber colocado bien su máscara antes de ayudar a alguien más”.

Pero no se crea usted, habitante de esta región sin alas –Ranón es sólo bruma-, que esto va de instrucciones de vuelo. Esto, en todo caso, va de advertencias de lectura. Tenemos un extenso, repetido hasta la misma saciedad que provocan los ganchitos que ofrece Iberia, discurso de cómo actuar si ocurre alguna incidencia durante el vuelo. Volamos, porque es rápido, porque es cómodo, porque ya no es tan caro como hace años, porque –aunque alguna noticia nos acerque el terror- sigue siendo el medio de transporte más seguro.

Por qué leemos no está tan claro. Probablemente porque es cómodo para que la mente vuele rápido. Lo que nadie dice es que sea seguro. Y un libro como el que la joven Laura Casielles (Pola de Siero, 1986) acaba de publicar en la –también joven- editorial Hesperya provoca vértigo, cambia el pulso y quién sabe que otra duda no reflejada entre los efectos secundarios. Soldado que huye habla de aviones, de esperas, de batallas y del modo en que perder no es una pérdida.

En los poemas de Casielles conviven de un modo doméstico dragones rojos y vegetación china, suicidas y políglotas, familiares ausentes y filósofos familiares, París y el mundo. Entre las virtudes de este primer libro está la sinceridad a través del artificio de no confesarse, la sencillez de quien no utiliza la poesía como reafirmación si no como vehículo para hablar claro, y sentido.

Los riesgos de coger un avión están muchas veces en las llamadas hechas desde el aeropuerto, en la soledad de las salas de espera, en eso de salvarse a uno mismo antes de salvar a nadie más. Laura Casielles sabe que soldado que huye sirve para otra batalla. Por eso dice “que en los diccionarios de mi casa esperar/ habla de espera a la vez que de esperanza”.

 

Reseña de “Soldado que huye” en la edición digital del ABC de Paraguay

Delfina Acosta firma esta reseña del libro de Laura Casielles publicada en la edición digital del diario paraguayo ABC el pasado 28 de diciembre:

Me ha llegado de España un libro llamado Soldado que huye. El título corresponde a la Colección Hesperya de Poesía. Y el título es sugerente. Hace combinación con una situación que suele ser típica en las guerras: la huida del guerrero cobarde. Pero la huida tiene su explicación. O debería tenerla. Responde a un temor, a una angustia, que se envuelve con su misma capa con la que tropieza y cae sobre el suelo.

Este es un poemario primerizo de la poetisa Laura Casielles (1986), quien estudia Periodismo y Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid. Y el libro que estoy reseñando fue premio en “La Voz Más Joven en la Casa Encendida en 2007″*. Creo no equivocarme al señalar que la joven poetisa posee una voz particularísima. Y esa singularidad es un punto de ónix, de perla, a su favor.

Su estilo se sale del común denominador de la galería de la poesía española joven. Una sabiduría que tiene un rasgo de maldad encandiladora (digamos) es un acentuado rasgo de su oficio escritural.
La imaginación es cultivada por Laura Casielles. Un sentimiento humano que a veces nos resulta desconocido, si bien convivimos con él, acompaña sus versos.
El desencanto de un universo que pierde las luces por todos los costados, la fuerza pujante de su ironía que la revela como una artista de quilates, aquel brotar suyo de palabras que encierran metáforas llenas de amor y de espanto a la vez son los puntos cardinales, las afirmaciones más notables de esta mujer que escribe versos.

 * Laura Casielles fue premio La Voz + Joven 2007 de la Casa Encendida no por este libro, sino por una colección poética distinta.

Reseña de “Soldado que huye” en el Heraldo de Aragón

El pasado jueves 18 de diciembre apareció en el periódico El heraldo de Aragón, la siguiente reseña de Soldado que huye (a la vuelta de navidad, subimos el escaneo):

Soldado que huye

Laura Casielles. Editorial Hesperya. Oviedo, 2008. 64 páginas.

Los libros que publicamos se convierten en lo que seguiremos diciendo cuando ya no estemos por aquí para decir nada. Aunque nadie las conociese, aunque nadie las leyese, aunque durmiesen para siempre en un único y frágil ejemplar custodiado en el rincón más inaccesible de la más remota biblioteca, las palabras que entregamos al mundo constituyen de hecho el legado que dejamos a los que vengan después de nosotros, y eso, al escritor responsable, le debería producir al menos un pellizco de vértigo. También quienes intentan lanzarse al precipicio del primer libro deberían reflexionar con cierta seriedad sobre lo que significa ese paso, y no por superstición “librista” sino por simple prudencia civil.

Pocos poetas jóvenes se plantean estas cosas, desbocados por el hambre de atención y aplausos (que es, en cierto sentido, lo contrario de la poesía), y por ello es más de agradecer la irrupción de Laura Casielles (Oviedo, 1986) en una colección donde también ha debutado Víctor García Méndez.

Soldado que huye es, como insinúa el título, un libro de desamor, pero tras esa deserción llega un balance que quiere ir más allá de la tristeza, el rencor o los recuerdos privados. Estos versos fundan un mundo, como esperaba Juan Ramón Jiménez de cualquier libro de poemas, y en él hay lugar para reflexionar sobre la actualidad del nuestro. La sección “El avión” se centro en el terrorismo, y éste se convierte también en metáfora de la ruptura amorosa. Y, entre citas y referencias cultas (tal vez demasiadas), brilla la vida en medio del desarraigo, la “tristeza entre tomates”.

Juan Marqués

Reseña en Calle 20

Os copiamos a continuación la reseña de Soldado que huye aparecida en la revista Calle 20  firmada por Elena Medel:

Alguien que escribe versos como «la ventaja del diablo es que sabe / que el que vence no es el que mira a la cara a la muerte, / sino el que clava sus ojos en los ojos del límite / y se resigna, / y baja las armas a tiempo» es Un Poeta, sin titubeos ni adjetivos. O Una Poetisa, en este caso, aunque Laura Casielles dificulte las conclusiones de aquellos teóricos empeñados en separar a las niñas de los niños.

Los poemas de Soldado que huye, su debut —editado con mimo y buen gusto por el interesante colectivo universitario Hesperya—, describen y reflexionan, imitan a esos postres helados al primer contacto, y ardientes al morderlos.

Personajes literarios y mitos de las enciclopedias que cruzan a la vida de la carne, las mujeres anteriores o futuras que se maldicen y se envidian, y un soldado guerrero que concibe el traslado geográfico como un traslado sentimental, pues su batalla es la del amor y la vida: «Ajusten sus almas, comenzamos el descenso».

Primeras noticias en prensa de Soldado que huye

Ayer presentamos Soldado que huye de Laura Casielles en el Club de Prensa de LNE. Pronto tendremos las fotos que ilustren el buen rato que pasamos en compañía de la autora y de sus excelentes “padrinos”: el escritor y profesor Javier García Rodríguez y el cantautor Alfredo González.

Por lo pronto, hoy en el periódico sale una nota sobre el libro realizada tras la presentación. Y la puesta de largo se completa con la reseña que aparece en el número de diciembre de la revista Calle 20, suplemento de tendencias y artes del diario nacional 20Minutos.

Tan pronto como las tengamos disponibles, subiremos alguna foto de la presentación, así como información de las próximas citas de nuestros autores.

Reseña de Epitafio de primavera

Hoy aparece en el suplemento Cultura de La Nueva España una reseña de Epitafio de primavera de Víctor García Méndez firmada por Sofía Castañón. No está disponible la versión online del suplemento así que copiamos a continuación el texto:

No tenga miedo, son poemas

Señora, señor, hombre gris que agarra el periódico -y que no es tan gris como para hacer pinza con el suplemento de cultura-, gracias lo primero. Y tranquilidad, para seguir, que en este rincón de la página hablamos de poesía, pero no nos ponemos rojos, ni verdes, ni estupendos.

Un buen amigo, y poeta -todo se perdona-, me decía que antes podría hacer una reseña de un solo poema que de un libro entero, que muchas veces la esencia de un poemario está en el modo en el que respira uno de esos destellos que nos golpean con fuerza -y no asociemos por detellos sólo luces de artificio, si no impacto real, del que casi duele. Y me lo decía poniendo de ejemplo “Canción para la ausencia”, de Víctor García Méndez, y que tiene por cierre “Enciendes/ sin embargo/ el frágil corazón/ de quienes quedan”.

Esta es la historia de quien, a priori, podría tenerlo todo en contra. Para empezar, que la cosa va de poesía. Vaya por dios, ese género que sólo interesa a los propios poetas, que es difícil, o árido, o lo bastante aburrido como para no disfrutarlo mientras uno va en metro. Para seguir, que es joven, pero no es un prodigio de ocho años que pinta con los pies, graba discos de música sacra en versión hip hop o entrevista a Mariano Rajoy con astucia infantil. No, es joven pero de edad honesta. Y, para más inri, publica su primer poemario en una editorial pequeña, de jóvenes asturianos, que acaba de nacer. Ya, ustedes le auguran el desastre.

Quien escribe confiesa disfrutar en estas ocasiones del rol de Lisa Simpson al decirles -lectores que hoy comparten el café o el pincho con estas letras impresas- que se equivocan. Nada más alejado. Epitafio de primavera posee una virtud, cuando menos, poco habitual. Es un libro honesto. Honesto con la vida de su autor, con su geografía humana y con los círculos vitales que lleva inscritos en los huesos. Honesto con su tiempo y con el tan tópico, y no por ello obviable, compromiso con el lenguaje. Honesto con el yo poético y con el lector que espera encontrar algo en sus versos.

En sus poemas está todo aquello que exige la poesía, como idea en letras de molde: coherencia, lecturas, entendimiento del concepto de belleza, voluntad de libro. Y además, las castañas, los abuelos, los recuerdos esenciales, Venezuela o Venecia, los cuerpos en la noche. La vida de la que habla su autor por no pasar por el sonrojo de hablar del trabajo de escribir poesía.

Es cierto, este primer libro de Víctor García Méndez -al que, sabemos, seguirán otros- no es para leer en el metro. Pero esto no me parece un problema, a no ser que pretenda los índice de ventas de Paulo Cohelo. Entre muchas otras cosas, porque -aun con tanta visión de la vida importada de la metrópolis que tengamos- aquí no hay metro.

La Piedra en el Charco

El próximo día 23 de octubre, Ediciones Hesperya participará en el encuentro de literatura joven La Piedra en el Charco (Teruel), en un mesa sobre colectivos editoriales independientes en la que participarán La Bella Varsovia y Ediciones del 4 de agosto.

Hesperya en Les Noticies

Hoy se publica en Les Noticies una información sobre la nueva vertiente editorial del colectivo Hesperya firmada por Miguel Barrero.

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